PRESENTACIÓN «PATARREALISMO SALVAJE»

11_07_2016_LADANZA

Jueves, 21 de julio, a las 19:00 h. Saul F. Borel nos presenta «Principios organizativos del paterrealismo salvaje» de Rinoceronte García. Editorial Ya lo dijo Casimiro Parker.

Libreria Gil, Plaza Pombo.

‘Patarrealismo Salvaje’, la poesía surrealista (y gamberra) que debes leer

Los patarrealistas salvajes son poetas y están locos. Todo comenzó cuando su misterioso líder, Rinoceronte García, apareció durante unas noches por los bares de Oviedo, recitando poemas y pescando almas. Sus seguidores, los patarrealistas, son siete (Diego Álvarez, Jaime Martínez, Fernando Martínez, Saúl Fernández, Miguel Floriano, Rodrigo Olay y Julio Rodríguez) y acaban de recoger los textos orales de su maestro en el libro Principios organizativos del Patarrealismo Salvaje, en la editorial madrileña Ya lo dijo Casimiro Parker. El subtítulo del volumen es: El poeta desayuna solo en el Burger King una lluviosa mañana de diciembre.

Los patarrealistas recuerdan a Dadá en su absurdo, al surrealismo en su oníria, al situacionismo en su rígida disciplina interna intelectual, y a la patafísica de Jarry (y Fernando Arrabal) en casi todo, excepto en su asturianía y su contemporaneidad de fast food. Recuerdan a don Ramón Gómez de la Serna. Son del s. XXI pero son tan s. XX que hasta tienen manifiesto: “Los patarrealistas salvajes no trabajamos para la eternidad porque sabemos que eternidad se acaba con nosotros”, dicen. “Los patarrealistas salvajes estamos embarazados de fecundidad. Es un embarazo muy largo. Exigimos una pensión”, dicen. “Los patarrealistas salvajes tenemos potestad exclusiva para determinar qué es Patarrealismo Salvaje y qué no lo es”, dicen.

Aunque después de su breve vida pública el divino y oscuro Rinoceronte García se perdió en La Selva, hemos conseguido por medio de sus discípulos que nos conteste algunas preguntas sobre sus arcanos saberes.

¿Quién es Rinoceronte García?

Mi breve biobibliógrafo dice acertadamente que nací en Villabre (Asturias) el mismo día de junio de 1988 en que hizo la comunión la nieta de Adolfo Suárez. A partir de ahí, no sabe nada de mí hasta que en 2011 abandono mi pueblo al ver cómo quiebra el último bar del concejo de Yernes y Tameza y me pongo a leer poemas durante siete noches por los bares deOviedo. Podemos decir que soy como una plica cerrada en las manos del poeta Luis García Montero, un joven ovetense que invita a gin tonics a García Montero y le susurra endecasílabos a la entrepierna, algo así. Pero no consigue publicar en la editorial Visor. Aunque podría, eh.

Fuente: El Pais, Segrio C. Fanjul