EXPOSICIÓN • 13 HAIKUS DE ARENA

Jueves, 13 de diciembre, a las 20:30 h. Inauguración de la exposición 13 haikus de arena de Julio Ceballos y Raúl Lucio.

Librería Gil, Plaza Pombo.

‘Haikus de arena’ en imagen y palabras

Una exposición, que «acerca la naturaleza y su contemplación desde el asombro», fruto de un proceso creativo entre el fotógrafo Raúl Lucio y el poeta Julio Ceballos, se exhibirá en la librería santanderina Gil.

El canon y la rigurosidad explican que un haiku es un género poético de origen japonés. Los haikus se escriben, según la tradición, en tres versos sin rima, de cinco, siete y cinco sílabas, respectivamente. Suelen hacer referencia a escenas de la naturaleza o de la vida cotidiana, y a menudo incluyen un kigo (la referencia temporal, día o periodo). Lo cierto es que toda expresión poética conlleva una imagen, metáfora o símbolo, evocación o paisaje interior. Ahora en Cantabria, dentro de una intensa y diversificada oferta expositiva, el recurso del haiku, la poesía más allá de las formas, y la fotografía, con sus propios márgenes, se funden para crear otro territorio de lenguajes, relatos y emociones.

Bajo el epígrafe ‘Una vida momentánea entre dos inmovilidades: 13 haikus de la arena’ la librería Gil de Santander acogerá una exposición fruto de un proceso colaborativo entre «un creador que construye imágenes», Raúl Lucio, y otro que juega con las palabras, «acunándolas, retorciéndolas, encajándolas en su lugar preciso, como si fueran teselas de un pequeño mosaico», Julio Ceballos. El próximo jueves, día 13, se inaugura en el espacio del libro de la plaza Pombo esta propuesta singular que contará con una breve acción poética vinculada con el material de la muestra.

LA EXPOSICIÓN

Creadores Julio Ceballos (Reinosa, 1979), poeta, y Raúl Lucio (Reinosa, 1967), fotógrafo, han trabajado junto sobre la forma poética del haiku y su significado.

Pero cómo se ha concebido esta iniciativa que mezcla lenguajes y conceptos con una forma poética muy concreta y de larga tradición. En este caso, la semilla partió de la fotografía. Las imágenes se realizaron en la playa cántabra de Langre a finales de octubre. Una vez editadas, se realizó una selección de quince piezas sobre las que el poeta construyó los correspondientes haikus.

Del haiku, con excelente criterio, Matsuo Basho (Japón, 1644-1694) comentó que es «sencillamente lo que sucede en un lugar y en un momento dado», subrayan los artífices de esta muestra. Al respecto de su trabajo conjunto apuntan: «Hemos intentado ser escrupulosamente respetuosos con la esencia del haiku como forma poética, tanto en cuestiones métricas como, sobre todo, de contenido: intentando plasmar la emoción que supone el acercamiento a la naturaleza -ese gran objeto poético- y su contemplación desde el asombro, sin renunciar, además, a hablar sobre temas más profundos, pero siempre desde la sencillez, desde una percepción directa de las cosas, a escasos centímetros de ellas, y alejados de conceptos demasiado abstractos o peligrosamente farragosos».

Raíces

El origen creativo de este diálogo lo sitúan gráfica y poéticamente después de las tormentas y de los temporales. «La arena quedo batida y sobre ella, aflorando ingenuos, multitud de elementos se asomaban a la lente del objetivo con la intención de contar su historia». Al final, se fue cerrando el círculo y hubo un encuentro, un hallazgo iluminador que lo explicaba casi todo… el artefacto que ofrecía las respuestas: este fragmento del poema ‘Teoría’ del ‘Libro de las alucinaciones’ del premio Cervantes José Hierro:

«La poesía es como el viento/, o como el fuego, o como el mar./ Hace vibrar árboles, ropas/, abrasa espigas, hojas secas/, acuna en su oleaje los objetos/ que duermen en la playa/. La poesía es como el viento,/ o como el fuego, o como el mar:/ da apariencia de vida/ a lo inmóvil, a lo paralizado/. Y el leño que arde, las conchas que las olas traen o llevan/, el papel que arrebata el viento/, destellan una vida momentánea/ entre dos inmovilidades».

Las imágenes se realizaron en la playa de Langre este otoño. A una selección de 15 piezas se sumó el texto

La expresión plástica de haiku e imagen responde a un proceso donde los autores han ido desapareciendo según avanzaba el proyecto. «Ahora solo queda arena. Así es el haiku…como la vida misma», señalaron los responsables de la muestra. «Aquí quedan, pues, estos objetos sencillos, abandonados en la arena por el mar, que nos conectan con la tierra -nos ofrecen a menudo lecciones magníficas sobre lo que pasa en el mundo- y de manera espiritual con los elementos más hondos de nuestro pensamiento».

En Cantabria la tradición del haiku ha sido profusamente abordada por autores como el poeta Juan Antonio González Fuentes, autor de libros como ‘Monedas sueltas’. Y se han editado y presentado en la última década libros como ‘Compendio original de haikus heterodoxos e inconexos’, que editó Tantín, de Ramón Conejero, Juan Isidro Gonzalo y Gonzalo Guezuraga; y ‘Aliendos. Haikus para un mundo sostenible’ de Guillermo López Gallego, Mario Corral García e Irene Sainz Oria.

La exposición ’13 haikus de la arena’ se podrá visitar en Gil hasta finales de diciembre. Aunque en la librería santanderina las imágenes aparecerán colgadas en la pared, el conjunto de haikus está concebido como un objeto-caja que contiene toda la obra y de la que se van a editar tres copias más una prueba de artista.

La palabra poética de Ceballos, ‘Breve manual para efectuar con éxito aterrizajes de emergencia’, se sumó a la colección ‘A la sombra de los días’ que edita la Consejería de Cultura. El reinosano, que vive actualmente en China, definió este poemario como el reflejo de «un momento muy concreto en mi vida: el aquí y ahora de una época intensa, agotada y a punto de clausurarse; las ganas de empezar de cero, de soñarlo todo de nuevo y, también, de compartirlo». La creación de este autor está integrada en obras colectivas como ‘9+2 Al Natural’, ‘Visiones contemporáneas’; ‘Amalgama’, ‘Con tu Piedra’ o ‘Aliendos: Haikus para un mundo sostenible’. Entre sus premios cabe destacar el Nacional Justas Literarias de Reinosa; Premio de Estudiantes Internacionales de la Universidad de Viena, Caja de Pandora de la Universidad de Deusto y el Premio José Hierro. Asimismo es cofundador del Grupo Cultural ‘4 Habitaciones’.

El fotógrafo Raúl Lucio, por su parte, integrante asimismo de la citada agrupación junto a los también poetas Sergio Balbontín y Daniel Guerra, publicó el libro ‘Tránsitos’, con poemas e imágenes de sus integrantes. Antecedente de este trabajo fueron una muestra de 17 imágenes de Sicilia durante 2005; y ‘Humofobias’ cuyas imágenes jugaban con el texto y la tipografía de las cajetillas de tabaco. Otros ámbitos de su reflexión son el medio ambiente amenazado, la violencia, el deporte como espectáculo y negocio, el maltrato a los animales, la guerra de Irak, el mundo de la política, el arte y, ocupando un lugar destacado, el sexo. Este año participó en el proyecto singular de La Caverna de la Luz, con una reflexión sobre las relaciones entre el ser humano y la máquina. Asimismo, este otoño dirigió el taller ‘Imagen y movimiento (fotografía de danza)’ de Espacio Espiral, con la colaboración de Sol Cultural, que se tradujo en una exposición fotográfica en el Rvbicón, tras la quinta edición de La Espiral Contemporánea, Semana de Danza Emergente.

Julio Ceballos (Reinosa, 1979) reside en China. Es poeta y viajero. Raúl Lucio (Reinosa, 1967) reside en Santander. Es fotógrafo «y, a veces, le gusta imaginar pequeños sueños, casi siempre en blanco y negro».

GUILLERMO BALBONA, 

Fuente: www.eldiariomontanes.es